Amigos do sendeiro GR 94
 

Etapa 5 - Parque Arqueolóxico de Campolameiro - Cuntis

En ocasiones, lo de “la linea más corta entre dos puntos es la línea recta” aún siendo cierto no es lo más práctico, pues el profundo barranco que nos separa de la iglesia de Muimenta, allá enfrente, nos obliga a realizar un prolongado rodeo por el lugar de A Lamosa para alcanzar el entorno de esta hermosa iglesia. Así es la orografía gallega: suave y a la vez con profundos e inaccesibles barrancos.

Para acercarnos nuestro destino de hoy desde Muimenta, primero hemos de alcanzar un pequeño collado para  descender hasta las aldeas de Armonda y Castro; Estos lugares son acogedores y no ha de faltar en sus numerosas fuentes, al borde del sendero, algún recipiente con el que llevar a la boca sus frescas aguas.

Un nuevo Concello nos recibe con sus peculiaridades y características comunes al sendero: la amabilidad de las gentes de las aldeas que recorremos. Alcanzamos en nuestro caminar el lugar de Cequeril, pasando por su la iglesia de Santa María, pero esta no es nuestra meta, aún hemos cruzar de nuevo un río: el Umia por A Ponte do Ramo que nos acerca a la aldea de Sebil.

Dejamos Sebil por un camino asfaltado que nos conduce al núcleo de A Paizosa, y desde aquí por pistas forestales ganaremos altura para alcanzar las cercanías de la cumbre del monte Castro Sebil al que recomendamos subir por las buenas vistas que ofrece.

Ahora toca descender y retomar el sendero hasta alcanzar la pista de concentración parcelaria que nos lleva a las aldeas de Mesego y Fuxacos y una vez dejadas atrás, el camino se introduce en el bosque del Monte do Pazo que discurre entre las laderas norte y el río Da Patela que nos acompañará hasta el barrio de Cuntis conocido como O Pazo.

Estamos en Cuntis y por su cercanía no podemos dejar de visitar el montículo-parque del Sagrado Corazón ya que nos ofrece unas vistas de pueblo realmente interesantes.

Dejamos atrás el parque y por la calle Palma e Iglesia alcanzamos la iglesia de Santa María de Cuntis, centro neurálgico del pueblo.